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La realidad y el deseo, de Luis Cernuda

1. Breve biografía del autor.
Luis Cernuda nació en Sevilla en 1902. Cursó estudios de Derecho en la universidad de su ciudad natal, allí tuvo el privilegio de tener como profesor a Pedro Salinas, poeta con quien entabló gran amistad. Su padre era militar y había instaurado en la familia la rígida disciplina castrense, esto, sumado a una homosexualidad que nunca ocultó, hará que Luis genere una introversión que será determinante tanto en su vida como en su obra. Comienza a escribir en 1924 los poemas de su primera obra Perfil del aire (1927) publicado a modo de suplemento de la revista ‘Litoral’. Este primer libro recibe grandes críticas que le afectan especialmente. Tras morir su madre (ocho años después del fallecimiento de su padre) se traslada a Madrid, pues la situación económica del poeta dista mucho de ser desahogada. En la capital conecta con los integrantes del Grupo poético del 27, pero su estancia aquí será sumamente breve porque Pedro Salinas le gestiona un puesto de lector de español en Tolousse. Tiempo después regresa a España y publica un libro que refleja el estado anímico del poeta en un momento histórico verdaderamente complicado para el país: Los placeres prohibidos (1931). En los años sucesivos, Luis Cernuda ve muy complicado publicar sus libros y decide hacer una recopilación de todos sus poemas en un único volumen, así publica La realidad y el deseo en 1936. La Guerra Civil estalla cuando él se encuentra en París. Tras una breve estancia en España, marcha al exilio para no volver a pisar nunca más nuestro país. Tras ejercer la docencia en varias universidades fallece en soledad en México en 1963. Otras obras del autor: Donde habite el olvido (1934), El joven marino (1936), Las nubes (1941) o Poemas para un cuerpo (1957).

2. Contexto literario de la obra.
La nómina del llamado Grupo poético del 27 es amplia, encontramos poetas como Federico García Lorca, Rafael Alberti, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Emilio Prados, Manuel Altolaguirre o el propio Luis Cernuda y el lugar de confluencia del Grupo fue la famosa Residencia de Estudiantes. Tal concentración de escritores no se había dado en nuestra Literatura desde el siglo XVII y las revistas literarias tendrán capital importancia en este momento, pues son muchos los que publican su obra en ellas. El agotamiento de la poesía ultraísta posibilitó el éxito de la poesía del 27. Se hace, en estos momentos, una poesía que hereda del movimiento inmediatamente anterior el concepto de metáfora como proceso mágico; se buscan así nuevas perspectivas para percibir y representar el mundo. No existe una temática común en los poetas del Grupo del 27, sin embargo, sí podemos hablar de gustos comunes, como por ejemplo la predilección por Góngora, o la devoción que sienten por los autores clásicos.

3. Comentario de la obra.
La edición comentada contiene la obra poética anterior al exilio de Luis Cernuda y supone la colección preparada y autorizada por el poeta. Citando a Lázaro Carreter diré que a Luis Cernuda le caracteriza sobre todo el romanticismo, pues ‘su centro temático es un doloroso divorcio entre su anhelo de realización personal (el deseo) y los límites impuestos por el mundo que le rodea (la realidad)’. Pero querer obviar la homosexualidad del poeta en el momento de analizar su obra es cometer un error imperdonable pues, de este modo, no lograremos adentrarnos en la esencia poética cernudiana errando así, en la interpretación de su significado. Ahora bien, no entendamos que el poeta quiere -en palabras de Miguel J. Flys- ‘justificar o defender la realidad homosexual en el orden social […] su poesía es sencillamente la exaltación de la pasión erótica universal, como la única fuerza liberadora del hombre’, pasión que, en el caso de Luis Cernuda, es de carácter homosexual. Esto tiene vital importancia, pues este poeta vierte en su obra todo un torrente de experiencia vital personal mostrando su rebeldía. Tal es así, que el premio Nobel Octavio Paz dijo que La realidad y el deseo era en sí misma, una biografía poética.

En el segundo libro de La realidad y el deseo, encontramos la admiración que por Garcilaso de la Vega siente el poeta, esta influencia literaria debemos interpretarla a modo de reacción por las fuertes críticas recibidas con su primera obra y que tanto dolor produjeron en el alma de Cernuda. Se aleja, así, de sus compañeros de grupo pues la tónica general es la predilección por Luis de Góngora.

El tercero de los libros de la obra: Un río, un amor lo escribe tras haber pasado una temporada en Francia, allí tuvo especial contacto con la nueva forma de expresión que pronto conquistaría todos los ámbitos literarios, el Surrealismo. El propio Cernuda se sintió cautivado por el nuevo movimiento estilístico y fue de los pocos poetas españoles que logró comprenderlo en toda su complejidad. El Surrealismo de Cernuda permite la liberación de su alma poética. Sin embargo, la perspectiva surrealista pronto será dejada de lado al encontrar un tono más personal como vemos en Donde habite el olvido, si bien esta expresión original no hubiese sido posible sin la contribución del movimiento anterior.

Los temas que presiden la obra son la soledad (y coincido con Lázaro Carreter cuando dice que el poema titulado ‘Soliloquio del farero’ sea, quizá, una de las mejores composiciones jamás escritas sobre esta temática), la esperanza por un mundo mejor, la belleza y el amor. Pero sobre todo el deseo, pues este concepto engloba la postura del poeta ante todos los temas anteriormente enunciados.

En la década pasada, se cumplieron cien años del nacimiento del genial poeta y la ocasión fue aprovechada para que el gran público descubriese al poeta que ahora nos ocupa. Se me antoja que hay modas en esto de preferir a un poeta o a otro. Primero fue Lorca, luego Aleixandre para derivar en Alberti y ahora pareciera que le tocase el turno a Cernuda. Si bien esto puede estrechar las miras del público lector, me contento con que alguien se acerque a la literatura cernudiana ante el intenso bombardeo mediático impuesto por las novedades editoriales.

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