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Alcalá de Henares

El lunes propuse a mis tres estudiantes del nivel B1 (Chisato, Makino y Natsuko) hacer un vídeo para mostrar cómo es la ciudad en la que estudian español a su familia y amigos. Les entusiasmó la idea y no tardaron en ponerse manos a la obra. Éste ha sido el resultado:

Para hacer este vídeo se invirtieron tres sesiones más seis horas que hubo que destinar al montaje. Todo el reportaje se grabó con una cámara Canon G9. En la primera sesión, las estudiantes elaboraron el guión (les llevó unos 30 minutos), en la segunda sesión, corregimos el texto e hicimos un par de ensayos (30 minutos) y, finalmente, el día de grabación invertimos casi toda la clase en rodar las diferentes tomas que componen el vídeo (1 hora y 30 minutos). Ellas prepararon muy bien lo que tenían que decir, por lo que casi no hubo que repetir ninguna toma. El resultado es, sin duda, muy satisfactorio.

La problemática vino, como en casi todas las actividades que hacen uso de las nuevas tecnologías, en el esfuerzo y en el número de horas que hay que invertir para dar forma al producto final (ya sea un blog, un periódico, un cómic o un vídeo). Esta parte de la actividad debe hacerse necesariamente fuera del horario escolar ya que hay que invertir bastante tiempo y nos hubiese retrasado mucho en el programa. Nosotros empleamos cerca de seis horas en el proceso de producción y montaje. Este tiempo puede llegar a ser muy productivo ya que los alumnos deben practicar la gramática para llevar a cabo la tarea, en este caso: imperativos con pronombres, la localización espacial y temporal y los pasados.

Por otra parte, es esencial que el profesor conozca y domine el programa informático que se está usando, un detalle que parece obvio pero que, a menudo, muchos profesores pasan por alto, está claro que deberían saber resolver cualquier dificultad que surja en el proceso de montaje.

Una vez terminado el vídeo y subido a internet, las estudiantes deben ver que el esfuerzo ha merecido la pena. Por un lado, pueden enviar el vídeo a sus familiares y amigos para demostrarles lo bien que hablan español a pesar de llevar muy poco tiempo en España. Por otro lado, si otros profesores del centro utilizan este vídeo como material didáctico en sus clases, las alumnas van a tener un merecido reconocimiento por parte del profesorado y  de sus propios compañeros.

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