Estudiar en el extranjero por primera vez puede cambiar radicalmente la perspectiva que una persona tiene sobre la vida y las relaciones humanas así como su punto de vista sobre la cultura del país en el que estudia y, también, del suyo propio. Estar fuera del ambiente habitual es algo muy emocionante, y puede producir una sensación inicial de libertad y de bienestar que pronto se verá matizada, cambiada o quebrada, según la fortaleza anímica de cada persona y su concepción de la realidad. Así pues, aunque para la mayoría de personas vivir en el extranjero supone una experiencia muy gratificante, hay que tomar conciencia de cómo puede afectar a nuestros alumnos el choque cultural.
Hay varias fases que se producen en el proceso de adaptación a la nueva cultura y que pueden durar desde unos días hasta varias semanas, dependiendo de la persona y de la situación:
Alegría desmedida por estar viviendo una experiencia inolvidable.
Aclimatación al entorno y a la vida española. Se comparan las espectativas previas con la realidad que se vive. Hay una valoración constante de las costumbres del país de acogida con respecto a las del país de origen.
Tristeza. Se echa mucho de menos a la familia y al país de procedencia.
Superación de las dificultades. Aclimatación total a la vida en España.
Casi todos los estudiantes logran adaptarse a la forma de vida española pero, en el proceso, se suelen sufrir algunos de estos síntomas típicos del choque cultural:
Tristeza o melancolía.
Preocupación desmedida por la salud.
Aislamiento voluntario.
Sufrir dolores y alergias.
Alteraciones del sueño.
Cambios de humor, depresión o sentimiento de vulnerabilidad.
Angustia y resentimiento.
Echar de menos a su familia o a sus amigos exageradamente.
Categorizar la cultura del país en el que se estudia mediante estereotipos.
Identificarse con la cultura de origen o idealizar su propio país.
Ser incapaz de resolver problemas sencillos.
Falta de confianza en sí mismo.
Por ello, ???es importante informar bien a los estudiantes sobre las diferencias que van a encontrar y también intentar suavizar la ansiedad que tienen antes de sumergirse realmente en la nueva cultura. Quizá, uno de los aspectos más importantes sea mantener una entrevista personal con cada miembro del grupo al comienzo del programa para conocer cuáles son sus metas y cuáles han sido los motivos que le han llevado a venir a estudiar español a España y programar un plan de acción para atenderlos correctamente. Por ejemplo, puede darse el caso de que, en su trabajo, le hayan marcado un plazo para aprobar el DELE ya que, a corto plazo, le van a destinar a un país de habla hispana.
Cuando un estudiante necesite ayuda, es muy importante mostrarse comprensivo y dejar hablar al alumno. Una vez que se haya desahogado, debemos calmar sus preocupaciones explicándoles que es muy natural sentirse desubicado y que hay muchas maneras para superarlo. Es bueno que comprendan que lo que sienten es algo frecuente y muy común ya que casi todos los alumnos que ya están en el centro han sufrido lo mismo en sus primeras semanas en España.
Actuar rápidamente puede hacer que nuestros alumnos disfruten de su experiencia en el programa y lo recuerden durante mucho tiempo como algo enormemente positivo. ¿Qué estrategias usáis vosotros para minimizar los efectos del choque cultural en vuestros alumnos?
Me he quedado totalmente impresionado tras ver la inteligente y sensacional exposición de Adora Svitak ‘What adults can learn from kids’ en TED Talks. Brillante, muy brillante y con una soltura en la exposición que ya quisieran muchos adultos.
Muchas veces, como profesores, nos olvidamos de escuchar a nuestros alumnos, nos olvidamos de darles la palabra para que puedan intervenir con sus opiniones y nos expliquen cuáles son sus metas. Adora Svitak nos demuestra que los niños y los jóvenes tienen mucho que decir y, lo mejor de todo, es que saben muy bien cómo hacerlo. ¡Sensacional!
Como cada año, acabamos de hacernos la tradicional foto de navidad de Escuela Internacional para felicitar las fiestas y desear un próspero año nuevo a todos los estudiantes, familiares y amigos que han compartido con nosotros la increíble experiencia de vivir en España estudiando español.
Y con esto, comenzamos el Curso de Navidad. En Escuela Internacional lo pasaremos en grande celebrando el Día de los Inocentes, cantando villancicos en Noche Buena y tomando las doce uvas de la suerte en Noche Vieja. Acontecimientos que contaré en este mismo blog :)
En clase, nos propusimos ayudar a los nuevos estudiantes que lleguen a Escuela Internacional. Todos sabemos que los primeros días pueden hacerse un poquito cuesta arriba por aquello del choque cultural así que decidimos que no había nada mejor que practicar la gramática que hemos aprendido durante el curso haciendo un vídeo en el que diéramos algunos consejos que hicieran más llevadero el proceso de adaptación a la cultura española.
Tanto yo como los estudiantes de mi clase esperamos que este vídeo sea muy útil para todos los alumnos que busquen cómo hacer que los primeros días en España sean muy agradables.
Esta entrada inaugura una serie de textos referentes a cómo comprenden la realidad las diferentes culturas y cómo se relacionan unas con otras en un ambiente internacional. Las reseñas que aparecen aquí se basan tanto en mi propia experiencia como profesor de ELE a lo largo de una década como en conversaciones mantenidas con compañeros de trabajo y estudiantes.
Para esta primera entrada, he querido comentar varios aspectos culturales de coreanos, japoneses y estadounidenses.
Corea
Hasta hace dos generaciones era de mala educación hablar en la mesa, de este modo, durante la comida, cada uno debía pensar en sus cosas sin molestar a los demás comensales. Ahora ha cambiado un poco y las personas de 30 ó 40 años hablan bastante poco mientras comen. Los jóvenes hablan bastante más.
En Corea es de muy mala educación si un estudiante cruza sus piernas en clase ya que éste transmite al resto de compañeros (y a su profesor) dejadez, desconsideración y pasotismo.
Japón
Los japoneses no son cristianos (salvo excepciones, imagino) y como tales, no tienen Navidad. Sin embargo, la presión de Occidente ha hecho que las navidades sean una especie de San Valentín donde los enamorados se hacen un regalo. Las fiestas navideñas son sólo para novios y novias. No hay, pues, toda la parafernalia familiar que sí existe en Occidente.
Las chicas japonesas se tapan la boca cuando se ríen ya que es de mala educación enseñar los dientes al reír y deja en una posición incómoda al que ríe porque muestra abiertamente sus sentimientos.
En una sociedad como la nipona, donde los individuos guardan para sí sus pensamientos y opiniones, la competitividad es enorme y cada uno mide lo bueno o malo que es en tal o cual trabajo (o tarea) no por los logros conseguidos sino por comparación con los que le rodean.
En Japón no existe el Ratoncito Pérez. Allí, cuando se te cae un diente no lo ponen debajo de la almohada, lo tiran al tejado de casa.
EEUU
Para los estudiantes de los Estados Unidos no está mal visto estirarse o bostezar ostensiblemente en público. Ven normal comer en clase, descalzarse e, incluso, maquillarse.
Para los estadounidenses supone un choque cultural muy fuerte que en un bar te pongan una ración de gambas o pescado con cabeza puesto que sus ojos te ‘miran mientras los comes’.
Disfrutar de un ambiente internacional es uno de los aspectos que más me gustan de mi trabajo ya que permite poder contemplar nuestra sociedad desde perspectivas completamente nuevas hasta el punto de llevarse sonoras sorpresas. Esta entrada trata de una pequeña anécdota que me ocurrió con Yon-Koo, un estudiante de Corea, muy viajero y vitalista, por cierto.
Hace un tiempo, hablando con él sobre si su curso les estaba resultando de utilidad o no, me contó que le estaba gustando mucho y que, además, estaba aprendiendo muchísima cultura porque había notado que, si preguntaba a los profesores por su pueblo natal, éstos se lanzaban entusiasmados a contar muchas cosas interesantes, además de recomendaciones sobre la mejor época para viajar a su pueblo, qué comer, dónde ir, qué ver… ‘Parece que, para los profesores, su pueblo natal es lo más importante del mundo’. Una sonrisa vino a mi rostro y pensé en mi experiencia docente. ¡De verdad que esto es así! :D
Este alumno aseguraba que se podía conseguir muchísima información si preguntaba a un profesor acerca de su pueblo: cultura, turismo, historia y un sin fin temas más vendrían a la conversación. En el centro, hemos preparado un valioso material de apoyo para facilitar la integración de cada una de las nacionalidades en nuestra sociedad. En el apartado de los coreanos, hemos incluido la recomendación: ‘Si quieres practicar mucho, pregunta a los españoles por su pueblo natal’.