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La tertulia literaria de clase

Esta evaluación he querido compartir con los chicos una de mis obras favoritas, los lectores ya saben cuál es. Stevenson debía impregnar de sal, pólvora y aventuras estos meses. La isla del tesoro ha sido la novela recomendada para leer durante las últimas semanas.

Informé a los alumnos de que tendrían una prueba al finalizar el periodo previsto para leer el libro. Varios días antes estuve avisándoles de la importancia de tener leído el libro para que les saliese bien la prueba (nunca me referí a ella como ‘examen’).

El día señalado llegué a clase, comencé a mover a varios alumnos de sitio (los que llevarían el registro de lo que se hablara en la mesa) e hice varios grupos. Los alumnos estaban absortos, sus ojos se movían expectantes ante la incógnita de lo que se avecinaba. Puse una bandejita de pastas en las mesas y les expliqué que debían comentar la obra, les dije que debían hacer una tertulia literaria atendiendo a los temas, e indicaciones que yo les iría poniendo en el proyector.

Tendríais que haber visto sus caras, llenas de ilusión, hablando de literatura, diseccionando la obra como yo nunca los había visto hacer de ninguna otra antes mientras degustaban unas pastitas de té. Hablaban de personajes principales, de la relación entre Long John y Jim Hawkins, qué habrían hecho en el caso de ser Ben Gunn, cuál habría podido ser el destino y en qué podría haber gastado Silver la parte del tesoro robado… Intentaron responder a si la obra presentaba a unos delincuentes descarnados o presentaba una visión más romántica de la piratería…

Fue una hora mágica para todos nosotros. La literatura, la pasión por la lectura era evidente mientras paseaba por las mesas.

Espero haber enseñado a mis alumnos que los clásicos tienen algo que transmitirnos, que leer una obra para clase no tiene por qué desembocar en un feo examen que les haga aborrecer la lectura para el resto de sus días.

La nota divertida vino cuando preguntaron si tendríamos alguna tertulia literaria más. Al contestarles que sí, que habría otra en la última evaluación, tras leer las obras sugeridas, tendríamos otra clase como esta. Visiblemente entusiasmados, dijeron que prepararían brownies, galletas caseras y otras viandas para acompañar la charla sobre literatura.

Leer es vida y charlar, reflexionar, ahondar sobre lo leído es aprendizaje, educación.

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