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La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón

La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón1. Breve biografía del autor. Carlos Ruiz Zafón nació en Barcelona en 1964 y desde muy pequeño se sintió atraído por la literatura. Tras estudiar Periodismo, comienza a trabajar como publicista y llega a ser director creativo de Lorente. Este apasionado a contar historias se estrenó con una novela juvenil llamada El Príncipe de la Niebla (1993) y ganó el Premio Edebé de Novela. Con el dinero del premio se propuso realizar su sueño, dejó su trabajo en España y se marchó a California donde es guionista de Hollywood. Pero lo mejor de Ruiz Zafón está por venir y sorprende a propios y extraños con un libro ciertamente original. Este libro quedará finalista del Premio Lara de Novela que organiza la editorial Planeta, la obra en cuestión es La sombra del viento (2001) y es la que inicia la serie El cementerio de los libros olvidados compuesta por tres obras más: El juego del ángel (2008), El prisionero del cielo (2011) y una cuarta obra que está aún por publicarseInicialmente el gran público no se hace eco de esta preciosa novela, sin embargo ahora comienza a ser reconocida como la gran obra que es. Otras obra del autor son: El Palacio de la Medianoche (1988), Las luces de septiembre (1998) o Marina (1999).

2. Contexto literario de la obra. Se estrena el nuevo milenio con algunas obras que llaman la atención en el panorama literario español como son La carta esférica (2000) de Arturo Pérez Reverte, La aventura del tocador de señoras (2001) de Eduardo Mendoza o la polémica Soldados de Salamina (2001) de Javier Cercas. La diversidad estilística y temática es amplísima como para poder discriminar las posibles corrientes que dominan esta nueva narrativa, si bien no hay que pensar que el mero cambio de siglo vaya a dar un inmediato y radical cambio literario. Aún así, me gustaría pensar que las editoriales van a dejar de publicar mucho y mal para centrarse en esas obras que realmente tienen la suficiente calidad como para salir al mercado. Es importante dar la oportunidad de publicar a los nuevos valores pero siempre desde una perspectiva seria y sosegada. Veremos.

3. Comentario de la obra. La Sombra del viento tiene un objetivo, una razón de ser y no es otra que la de incentivar la lectura en esta sociedad que tan de lado ha dejado a los libros. Esta obra sorprende -sobre todo- por su frescura, se notan las ganas, el cariño y el buen hacer de un escritor serio, que no se prodiga en gallineros televisivos y prefiere dar prioridad a su obra en vez de diluirse en crear una figura mediática. Quizá no sea tan conocido, tan famoso o, puede que no gane tanto dinero con su literatura como otros escritores, pero una cosa es cierta, esta obra que ahora tratamos es una muy buena novela que encandilará a todo aquél que se adentre en sus páginas, en sus secretos, porque los tiene, y muchos. Son casi seiscientas páginas de aventura, de pasión, de idolatría por el libro como objeto de arte y vehículo cognitivo y de deleite. Apenas nos hayamos dado cuenta la obra se habrá acabado, pues su prosa está muy depurada. Además, la progresión de la historia está magníficamente trabajada.

La novela (que se puede resumir como la historia de una investigación literaria) contiene todos los elementos propios de la novela de folletín decimonónica, sin menoscabo de su calidad literaria, pues la renueva y engrandece. Hay en la obra una mirada atrás, se intenta concienciar al lector que mire hacia los clásicos, que no se deje engatusar por la vorágine editorial (de hecho, Ruiz Zafón ha asegurado que ‘la banalidad ha alcanzado a la literatura’), por eso el protagonista trabaja con su padre en una librería de viejo y persistirá -aun más- en ello cuando finalice la obra, pero sobre todo la vindicación viene de un lugar mítico que queda grabado a fuego en la mente de todos los que han leído La sombra del viento, no es otro que ‘El cementerio de libros olvidados’.

El entramado que conforma su argumento está ciertamente bien construido y las distintas piezas encajan perfectamente en el engranaje que mueve la intriga. Las relaciones que se establecen entre los personajes son complejas y esto hace necesario que se hagan algunas recapitulaciones para que el lector aclare y ponga en orden sus ideas, por un lado; y que ate los cabos que se quedaron sueltos, por otro.

Transcurre la acción narrativa en la Barcelona modernista del medio siglo, una época difícil dominada por la fuerza autoritaria del cacique que sumía al país en el aislamiento, la decadencia y la pobreza cultural y de donde nace uno de los personajes negativos de La sombra del viento: el inspector Fumero.

Dentro de esta preciosa novela hay muchas historias realmente enternecedoras y quizá la más trabajada sea la que tiene por protagonistas a Miquel Moliner, Nuria Monfort y el genial escritor Julián Carax, historia que merecería ella sola toda una adaptación cinematográfica.

Uno de los rasgos más importantes de la novela es su fino y -en muchas ocasiones- lacerante humor inundado de sarcasmo; sobre todo el que surge de Fermín Romero de Torres y su relación con el resto de personajes. A esto contribuye que los personajes hablen acorde a su situación social. La obra posee una estructura muy simple y es de fácil lectura, una lectura que agradará -sin ningún género de dudas- a los muy leídos y a los apenas iniciados, pues obras con este derroche de ilusión se echaban de menos en el panorama literario español, la verdad.

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