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Razones por las que no me gusta Apple

Parece que 2011 será el año en el que muchos usuarios renueven sus equipos informáticos debido a que, en las últimas semanas, son también muchas las preguntas que me llegan pidiendo consejo acerca de qué marca y modelo de ordenador elegir. Es curioso que, en la mayoría de las conversaciones, me suelen pedir opinión sobre los productos de Apple y mi respuesta inmediata suele ser siempre la misma: ¿Quieres pagar mucho más dinero por lo mismo? Si te decides por comprar un Apple, comprarás un equipo con características parecidas o similares a cualquier otro con un precio muchísimo más elevado. Ésta es una buena forma de comenzar mi explicación de por qué Apple no es la compra más indicada pero no se trata sino de una evidente simplificación de la cuestión, sólo es la punta del iceberg. Veamos el porqué:

Apple te hará pasar por caja en sucesivas ocasiones ya que todo su sistema es cerrado. Cada nuevo producto que sale al mercado es presentado como un equipo sin terminar ya que suele carecer de las características más básicas. El ejemplo más reciente fue el iPad que salió al mercado sin cámara, ni usb, ni multitarea, sin puerto para tarjetas de memoria y sin sonido estéreo. Inaceptable ya que, evidentemente, Apple tiene la tecnología suficiente para dotar a su dispositivo de todas estas características pero no le conviene hacerlo desde la primera versión de su dispositivo porque quiere que vuelvas a pasar por caja cuando saquen la segunda versión del iPad. Una postura muy discutible, la verdad. Sin embargo, para ser justos hay que decir que el deseo de enriquecimiento desmedido que perciben los consumidores se ve contrarrestado con lo baratas que suelen ser las actualizaciones del sistema operativo Mac OS.

Debes saber que, cuando compras un producto Apple, entregas tu libertad a Steve Jobs. Puede sonar exagerado pero así es. Cuando se compra un producto de Apple, uno se convierte en una especie de poseedor circunstancial de esa máquina, no se es el propietario puesto que no puedes instalar en los dispositivos de la marca de la manzana los programas que desees sino que únicamente podrás instalar lo que Apple quiere que instales descargándolo única y exclusivamente de sus propios servidores y con sus propias herramientas. Indignante. Pero aún hay más, si instalas algo en tu equipo y al CEO de Apple no le gusta debido a razones que parecen ser de lo más arbitrarias, te lo borrará sin más miramientos tal y como ha pasado en las últimas semanas con la aplicación de Wikileaks de la App Store (curiosamente, unos días después del veto a Wikileaks en la App Store, Obama calificaba a Steve Jobs como un ejemplo del sueño americano) o tal y como pasó a lo largo de 2010 con las aplicaciones de Google. ¿Quién se cree esta empresa para decirnos a los usuarios lo que nos conviene instalar y lo que no en nuestros ordenadores (oh, perdón, en los ordenadores que hemos comprado pero sobre los que, aparentemente, no tenemos la propiedad) obligándonos, además, a hacerlo según sus propios y obligados caprichos?

La ética de Apple se evidencia en su modo de tratar a los usuarios. De hecho, la censura es una práctica habitual en la empresa de la manzana. No hace mucho, Apple aplicaba el rodillo en sus foros oficiales eliminando todas las opiniones críticas con el iPhone 4 que hacían todos los consumidores insatisfechos con la compra. No es esta una actitud seria ni profesional, desde luego. Pero hay más, Apple se permitió, incluso, el lujo de decir que sus clientes no sabían coger el teléfono durante las llamadas en lugar de aceptar su responsabilidad y admitir el error. Increíble, el usuario está completamente a merced de los caprichos de los señores que toman las decisiones en Apple.

Algo es innegable, los productos de Apple son muy bonitos y tienen un diseño exquisito. De acuerdo. Sin embargo, considero este aspecto un auténtico caballo de Troya. Me explico, por un lado, se utiliza como justificación para incrementar el precio del producto y, por otro, es un reclamo para el comprador que adquiere un producto bonito pero que coarta su libertad.

En muchas ocasiones, leo opiniones incondicionales a favor de Apple en numerosos blogs manifestando la perfección de sus aparatos mientras le dan bombo a cualquier pequeño detalle que provenga de Cupertino por nimio e irrelevante que sea. En mi opinión, los aparatos que fabrica Apple son tan buenos o malos como los de cualquier otra compañía, tienen sus virtudes y sus defectos. No entiendo mucho eso de entregarse en cuerpo y alma a defender una marca, nunca lo entendí y nunca lo entenderé. Los dispositivos, sean de la marca que sean, no son perfectos y los de Apple no son una excepción: Problemas en en iPhone con el antennagate, con el despertador, roturas misteriosas del cristal del teléfono, sorprendentes manchas amarillas en la pantalla y, en el ámbito de los ordenadores, graves problemas al actualizar de una versión a otra del sistema operativo.

Eso sí, el servicio técnico que ofrece Apple es de los mejores y, en este punto, sí debo quitarme el sombrero pero llama la atención que el cuidado por el usuario que demuestra a la hora de reparar sus máquinas contraste violentamente con su forma de actuar y con la concepción que tiene en cuanto a las restrictivas políticas de uso de sus productos.

¿Que en Apple no hay virus? Bueno, no diría yo tanto. Puede que, en el día a día, el sistema no se vea tan comprometido ya que, al igual que Linux, Mac OS se basa en sistemas Unix, pero es inaceptable que una empresa venda productos cuyo firmware contenga virus y gusanos tal y como pasó en 2006 cuando se distribuyeron iPods Nano y iPods Shuffles con este tipo de intrusos maliciosos.

Muchos dirán que Apple es mejor que Windows y, probablemente lo sea pero, para mí, tan malo es Windows por inseguro, como Apple por restrictivo. Así pues… ¿qué es lo que suelo contestar a esta pregunta que me están haciendo mis amigos, conocidos y lectores del blog de forma recurrente? Compra un PC sin sistema operativo e instala una distribución de Linux con la que te sientas cómodo, ganarás en calidad de vida, ahorrarás dinero, no verás coartada tu libertad y serás dueño y señor de tu equipo pudiendo realizar absolutamente todas y cada una de las tareas que necesites hacer con tu ordenador. Estoy convencido de que éste es el mejor consejo que puedo dar y, en verdad, debe serlo porque, por ahora, ya me lo han agradecido varios usuarios que lo han seguido.

Actualización (09/01/2011) Continúan las restricciones a la libertad de los usuarios: Apple tiene que retirar software libre de la App Store por el DRM. (Ver comentario 19)

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