Las tres cerditas y la profesora

Al final de cada curso, todos los grupos preparan una bonita y divertida fiesta de graduación en la que se leen emotivos discursos y se representan pequeñas obras de teatro (de unos diez minutos de duración) entre otras actividades. Estas obritas de teatro están escritas en su totalidad por los propios alumnos y cuentan con vestuario para la ocasión, decoración en el escenario y mucha simpatía. Hace unos días publiqué una de estas obras (‘Matenieves’) y me gustaría haceros partícipes de esta nueva adaptación del famoso cuento ‘Los tres cerditos’ que escribieron los estudiantes del nivel C1 para representarla en la fiesta de Nochevieja que tuvo lugar en el centro que Escuela Internacional tiene en Alcalá de Henares. La obra, como indicaba antes, está basada en el famoso cuento ‘Los tres cerditos’ y ha sido adaptado por las alumnas con el objetivo presentar una visión positiva y divertida del complicado proceso de aprender la gramática del subjuntivo.

Las tres cerditas y la profesora feroz

Narradora: Había una vez tres cerditas que eran hermanas y vivían en un pueblo. Aunque tenían buena relación, las dos cerditas mayores eran bastante perezosas y solo la cerdita menor era trabajadora. Un día decidieron que cada una de ellas iba construir su propia casa según sus gustos. La cerdita mayor empezó a construir una casa de paja. Cuando la terminó, una profesora feroz vino a visitarla.

[En la casa de paja]

Cerdita 1: Pues lo cierto es que me ha quedado bien bonita mi casita. [Ve acercarse a la profesora] ¡¡AAAAHHH!! [Se mete en casa rápidamente].
Profesora
: Soy una profesora a la que le encanta el subjuntivo. Yo quiero charlar utilizando muchas frases de subjuntivo. ¡Abre la puerta!
Cerdita 1: No, no puedo abrir. No quiero hablar contigo en subjuntivo.
Profesora: Habla español con muchos subjuntivos. Si abrieras la puerta y hablaras utilizando el subjuntivo, te daría muchos regalos… Si no, destruiré la casa.
Cerdita 1: Haz lo que quieras, no podrás derribarla. Es de paja y es muy fuerte.
Profesora: Pues voy a soplar y soplar hasta destruir la casa y tendrás que hablar usando el subjuntivo en tus frases aunque no quieras.

[La profesora sopla y sopla hasta derribar la casa. La cerdita 1 sale corriendo]

Cerdita 1: Aaaaah, socorro, voy a casa de mi hermanaaaa

[En la casa de madera]

Cerdita 1: ¡Socorro, socorro! ¡Abre la puerta!
Cerdita 2: ¿Qué te pasa?, ¿Qué te pasa?
Cerdita 1: Hay una profesora siguiéndome. Ella destruyó mi casa soplando y soplando porque quiere que hablemos con el subjuntivo.
Cerdita 2: Pero… ¿Qué me dices?
Cerdita 1: Menos mal que tu casa es de madera, es muy sólida, no habrá ningún problema.
Cerdita 2: Sí, claro, mi casa es mucho más fuerte que la tuya, no te preocupes.
Cerdita 1: Muchas gracias, ¡ojalá yo hubiera construido la casa con madera!
Profesora: ¡Abrid, abrid las cerditas de ahí dentro!
Cerdita 2: Jajaja… Mi casa es de madera, no podrás destruirla como has hecho con la de mi hermana.
Profesora: No importa. ¡¡La quemaré con este mechero!! [Intentando prender fuego a la casa].
Cerditas 1 y 2: Pero… ¿Qué está haciendo? [Mirando primero a la profesora y luego mirándose una a la otra].
Profesora: Vais a tener que hablar conmigo en subjuntivo sí o sí, jajaja.
Cerditas 1 y 2: Ay, ay, ayyy ¡Madre mía! ¿Qué podemos hacer?
Cerdita 2: Tengo una idea. Vamos a ir a la casa de nuestra hermana pequeña, ella sabrá que hacer. ¡Vamos!
Profesora: Jajaja, ¡Corred, corred cerditas mías! No os servirá de nada, os alcanzaré allá donde estéis.

[En la casa de ladrillo]

Cerditas 2: ¡Hermana, abre la puerta! La profesora ha prendido fuego a mi casa.
Cerdita 1: Y ha soplado la mía hasta destruirla.
Cerdita 3: Entrad hermanas, ¡Rápido, rápido! Pero ¿por qué?
Cerditas 1 y 2: ¡Quiere que hablemos usando el subjuntivo!
Profesora: [Llega corriendo] Sí, sí. Porque el subjuntivo es la pasión de la vida y del español.
Cerdita 3: Mi casa es de ladrillo y no se puede destruir con fuego ni con viento.
Profesora: [Prueba soplar, poner el fuego pero no puede la casa] ¡¡Maldición!!
Cerdita 3: No puedes destruir esta casa. Espero que tengas mucha suerte con tu vida.
Cerdita 2: Quizá se vaya pronto a buscar a otras incautas.
Cerdita 1: Es posible que tengamos un rato de tranquilidad por fin.
Profesora: Ah… os estoy escuchando, estáis hablando con subjuntivo. Tenéis un español muy bueno.
Todas las cerditas: ¿Siiiiiii?
Profesora: ¡¡Sí, por supuesto!!
Todas las cerditas: Ah, pues no es tan difícil. Venga entra a cenar, hablemos usando el subjuntivo entonces.
Narradora: Y esta es la historia y así se la hemos contado. Vivieron felices y comieron perdices.

[Telón]

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