Aviso legal: Cumplimiento de la RGDP en relación a la protección de datos personales en internet. OK | Más información

Motivación y talento

El miércoles 11 de febrero apareció en ‘El País’ un artículo con el titular ‘Cómo motivar en tiempos revueltos’. Lo leí con mucho interés ya que me interesa bastante la política de empresa de Google, que me resulta muy atractiva. Cualquier profesional que dirija un equipo de personas sabrá que el talento individual de cada uno de los integrantes de un equipo puede ser aprovechado por el resto del grupo para conseguir metas que, de forma individual, jamás lograríamos.

Las capacidades de los trabajadores quedan muchas veces coartadas por corsés, horarios y una escasa capacidad de motivación.

La motivación es esencial para conseguir que un equipo funcione. El director, el coordinador y el profesor deben escuchar las iniciativas que se les proponen. Por ejemplo, los trabajadores de Google elijen en qué proyectos les gustaría embarcarse y cuáles otros les gustaría comenzar, el resto del equipo, valora los proyectos que están sobre la mesa y se une a los que están más de acuerdo con sus intereses, metas y talento profesional. ¿Hay algún planteamiento de trabajo que motive más que éste?

Motivación de equipos profesionales

Del articulo, que no tardé en leer subrayando (una de las manías que me quedan de mis tiempos de facultad) me gustó especialmente esta frase:

No hay ninguna persona que no tenga talento en nada, pero sí hay muchas personas desubicadas en las empresas.

En las empresas, sí, pero también es muy útil para la clase. Sería fenomenal que los profesores identificasen en las clases en qué tipo de actividades son buenos sus estudiantes y, de este modo, pensasen cómo se puede aprovechar el talento individual para proponerles tareas grupales que les satisfagan y les permita desarrollar sus aptitudes. Éste es uno de los secretos del liderazo y uno de los secretos para ser un excelente profesor. En el trabajo, liderar, dirigir un equipo significa proponer unas metas y acompañar al equipo hacia ellas, respetar su trabajo, apoyarlo emocionalmente y colaborar activamente en su labor.

Tarea nada fácil, por otro lado porque:

Cualquier desliz o mensaje mal dado, cualquier noticia mal comunicada es suficiente para que se forme revuelo.

Las instrucciones deben haberse meditado, los enunciados deben haberse medido y deben partir de una reflexión previa para conseguir que los engranajes del trabajo colaborativo funcionen y se consigan las metas sin tener que desfondarse en el intento revisando y volviendo una y otra vez sobre los pasos ya dados. ¿Cuántos profesores se encuentran con que los alumnos les entregan una tarea que nada tiene que ver con lo que ellos pidieron o creyeron pedir?

Conozco profesores que consiguen increíbles resultados con sus grupos y, siempre que hablo con ellos de sus logros, me remiten a la misma idea: motivación.

Otros artículos relacionados: Negociación y motivación en la clase de ELE Motivación de equipos El liderazgo en la clase

Coméntalo en: Twitter Facebook Google +