Hoy en día, el mundo ofrece a nuestros alumnos tantas oportunidades para desarrollarse intelectual y culturalmente que todo profesor debería prestar especial atención a la realidad social y tecnológica en la que viven sus estudiantes. Participar y aprender cómo es el mundo que nos rodea no es sólo una tarea de los alumnos, ahora mismo y, debido a los continuos cambios e innovaciones, considero que también es una obligación de los profesores,
Cuando yo estudiaba en el instituto, solía escuchar con frecuencia la frase ‘Cada maestrillo tiene su librillo’, sin embargo, desde hace algunos años, ese librillo, ese recetario amarillea en sus hojas hasta el punto de haberse vuelto prácticamente inservible. Muchos profesores se vanaglorian de vivir en un romanticismo utópico, un lugar donde aún no ha llegado la tecnología. Sin embargo, son estos profesores los que no comprenden que deben enseñar a sus alumnos a sobrevivir en un mundo que cambia constantemente a un ritmo frenético. Y es una pena, porque haciendo uso de las nuevas tecnologías se puede disfrutar enormemente con la enseñanza, podemos entusiasmar a nuestra clase y podemos sentir que seguimos aprendiendo, que nuestra formación no terminó en la etapa universitaria.
En ocasiones, veo caras de desesperación entre el alumnado al ver cómo sus profesores tienen serias dificultades para guiarse por los menús de un simple DVD o manejar fotografías en un sencillo procesador de textos. De hecho, frecuentemente, los profesores que se han formado en las facultades de letras se presentan como profesionales analógicos, profesionales cuyas clases tienen la misma metodología que las lecciones que se impartían hace 60 años. Sería mucho más interesante, mucho más motivador, aprovechar la realidad actual y disfrutar con su trabajo impartiendo una asignatura contextualizada en la realidad social en la que viven sus alumnos convirtiéndose en profesionales digitales. Claro, que muchos pensarán que eso es mucho trabajo y que es más fácil seguir impartiendo clase desde el ‘esto te lo estudias por que yo lo digo, sí o sí’ a el ‘confía en mí, sígueme y te ayudaré a conseguir tus objetivos’. El vídeo que ahora sigue, lo dice todo:
Otro vídeo igualmente revelador.
Las nuevas generaciones tienen un enorme potencial para crear nuevos proyectos. Frente al individualismo de finales del siglo XX; el siglo XXI comienza con una juventud motivada, que cree en los proyectos colaborativos y tiene la suficiente fuerza vital como para llevarlos a buen término. Aprovechemos esa fuerza para enseñarles a ser los mejores.
Fuente: Blog de José Luis Castillo
Tags: informática, motivación

16 ene 09 - 10:20
¡Ya tenemos Wifi en el cole!
A ver si comienzo a utilizar en el aula los mismos recursos (digitales) que utilizo en mi vida privada
Por si te interesa, en este estupendo artículo, Miguel Espigardo se plantea si existe ya algún escritor que no publique una sola línea en papel. http://www.literaturas.com/v010/index0901revista.asp
18 ene 09 - 18:42
¡Hola!
La verdad es que es tremendo que entre los profesionales de la transferencia de la información sea mayoría la versión analógica.
Pero también es verdad que los que somos digitales hemos hecho el viaje solos. Luego nos hemos encontrado aquí, y nos ha gustado, pero nadie nos ha traído.
Y también es verdad que cuando se quiere traer a más hay resistencias y reticencias.
¡Qué difícil es anticiparse en educación!
Tendríamos que estar pensando en la próxima década y aún no hemos alcanzado a la anterior. ¡Si sólo fuera la anterior! Transmitimos los conocimientos como en la época benedictina, casi acomplejados por la posibilidad de que se incendie la bibilioteca y se pierdan. Intentando atesorar. Y no nos damos cuenta de que los conocimientos caducan casi tan pronto como se producen.
Es hacer algo con ellos, no atesorarlos. Yo creo que ese es uno de los principales hallazgos digitales que los analógicos aún no han descubierto. Para ellos, cada pieza de saber es insustituible y cuesta un dolor conseguirla. Para un digital, cada pieza de conocimiento sólo tiene sentido si te sirve para algo o te ayuda a construir un pensamiento. Y es reemplazable y recuperable.
Montón de gracias por la cita!
19 ene 09 - 00:32
Para Jose (#1):
Espero que, ahora que tienes wifi, puedas twittear
Tener wifi en el centro es fenomenal, porque permite dar muchísima utilidad al cañón (presentaciones de Power Point, vídeos, periódicos actualizados al minuto…)
Acabo de leer el artículo que reomiendas y sigo pensando que el papel está destinado a desaparecer, un nuevo tipo de literatura está por venir. Propuestas como Amazon Kindle van a traer, entre otras novedades los enlaces hipertextuales a la literatura. Una revolución tan grande como la invención de la imprenta tiene que traer una revolución en la literatura, de todas todas.
Para Jose (#2)
Muchas gracias por tu comentario. Bienvenido a mi blog
Es verdad que muchos profesores no quieren dar el salto al mundo digital. También es cierto que, como he leído ya en más de una ocasión, las nuevas generaciones que se están incorporando al mercado laboral se sienten frustradas al encontrarse con una forma de trabajar lineal e individualista que choca frontalmente con su forma de entender el mundo. Así mismo, no les es fácil asimilar que, en determinados casos, su jefe no sepa manejar un ordenador con mediana soltura.
Como formadores, en nuestra mano está enseñar a las nuevas generaciones y en nuestra mano está dar ejemplo.
21 feb 09 - 20:23
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